
El transporte marítimo se consolida como una de las industrias más sólidas a nivel global, con un crecimiento que impulsa la competitividad logística y comercial en los países de América Latina. Este dinamismo refuerza la importancia de rutas estables y servicios eficientes.
Para Ecuador, este escenario ha generado condiciones más favorables, especialmente con la reducción de costos de flete en mercados clave. La disminución de tarifas desde Corea del Sur, Alemania y China ha favorecido las exportaciones y fortalecido la operación en los puertos marítimos.
Este avance impulsa la movilización de carga ecuatoriana con mayor competitividad, permitiendo a los puertos nacionales operar con mejores condiciones y fortaleciendo la inserción del país en cadenas internacionales. Con un 2026 desafiante, Ecuador se prepara con infraestructura y logística más resilientes.
Fuente: Forbes