
El sector bananero ecuatoriano atraviesa un escenario complejo marcado por conflictos geopolíticos, aumento de costos logísticos y la amenaza de un eventual fenómeno de El Niño. A pesar de ello, las exportaciones mantienen un comportamiento positivo durante los primeros meses del año, impulsadas por la rápida adaptación de productores y exportadores frente a las alteraciones del comercio marítimo internacional.
Las restricciones en rutas marítimas vinculadas al Medio Oriente obligaron al sector a reorganizar operaciones y buscar nuevas alternativas logísticas hacia mercados estratégicos. Exportadores ecuatorianos comenzaron a utilizar puertos alternativos y conexiones terrestres para mantener el abastecimiento, mientras el incremento del precio del combustible sigue presionando costos de transporte y operación en toda la cadena exportadora.
Además de la coyuntura internacional, el sector mantiene preocupación por el posible impacto de El Niño y el riesgo de propagación del Fusarium R4T, una de las enfermedades más peligrosas para el cultivo de banano. Productores ya ejecutan trabajos preventivos en infraestructura agrícola y continúan apostando por nuevas variedades genéticas más resistentes para proteger la producción nacional.
Fuente: El Productor