
La Autoridad del Canal de Panamá mantiene un estado de alerta preventiva ante la posible intensificación del fenómeno climático de El Niño, escenario que podría afectar la disponibilidad hídrica necesaria para la operación de una de las rutas marítimas más estratégicas del comercio global. Pese a este riesgo, las condiciones climáticas registradas durante el verano de 2026 han permitido sostener el calado máximo de 15 metros y elevar el número de tránsitos diarios de buques, luego de las severas restricciones aplicadas durante la sequía de 2023.
Durante el periodo de sequía asociado al fenómeno de El Niño en 2023, el Canal redujo progresivamente sus tránsitos diarios desde un promedio de 35 a 36 buques hasta 22 cruces, además de limitar el calado máximo en las esclusas Neopanamax a 13,4 metros. Para enfrentar la escasez hídrica, la administración implementó medidas operativas como esclusajes simultáneos y el uso de tinas de reutilización de agua. Actualmente, la recuperación de los niveles de los lagos Gatún y Alhajuela, favorecida por mayores precipitaciones, ha permitido responder al aumento de la demanda de tránsito marítimo derivada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las dificultades operativas en rutas alternativas como el Estrecho de Ormuz.
Las autoridades panameñas mantienen un monitoreo constante ante la posibilidad de un nuevo déficit hídrico durante el segundo semestre del año, considerando incluso eventuales reducciones de calado como medida preventiva. El Canal de Panamá, que conecta 180 rutas marítimas y cerca de 1.920 puertos en 170 países, constituye una infraestructura crítica para las cadenas globales de suministro y el comercio marítimo internacional. Cualquier alteración en su capacidad operativa podría impactar tiempos de tránsito, costos logísticos y planificación de rutas para navieras, exportadores y operadores portuarios a escala global.
Fuente: Mundo Marítimo