
Cuatro buques cargados con gas natural licuado (GNL) partieron desde Estados Unidos con destino a China, en lo que representa el reinicio de envíos directos entre ambas potencias energéticas durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. La operación se produce tras la reciente cumbre sostenida con el presidente Xi Jinping en Beijing, en un contexto de reconfiguración de los flujos globales de energía y fortalecimiento de las relaciones comerciales bilaterales.
Los cargamentos, cuya llegada a terminales chinas está prevista para junio, reflejan una reactivación parcial del comercio de GNL entre ambos países, pese a que China mantiene un arancel del 25% sobre este combustible estadounidense. Datos de LSEG indican que la demanda energética asiática continúa impulsando ajustes en las rutas marítimas y contratos de suministro, mientras operadores logísticos y navieras especializadas adaptan sus itinerarios para responder a la creciente volatilidad del mercado energético internacional.
El movimiento de estos buques evidencia la importancia estratégica del transporte marítimo de energía en la estabilidad de las cadenas globales de suministro y en la seguridad energética de Asia. Asimismo, el incremento de operaciones de GNL entre Estados Unidos y China podría generar nuevas dinámicas para puertos, terminales especializadas y corredores marítimos transoceánicos, consolidando al gas natural licuado como un componente clave del comercio internacional y de la transición energética global.
Fuente: Portal Portuario