
La reciente aplicación de un arancel del 30% a las importaciones colombianas generó una inmediata respuesta de Colombia, elevando la tensión comercial entre ambos países y creando un escenario de incertidumbre para el intercambio bilateral.
Javier Díaz Molina, Presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), advirtió que la situación provoca daños mutuos y señaló que la controversia debe resolverse mediante canales diplomáticos para evitar mayores afectaciones en sectores productivos y consumidores.
Los gremios económicos de ambos países coinciden en la necesidad de una pronta solución, ya que el conflicto arancelario podría generar pérdidas significativas en el comercio, impactar cadenas de suministro y afectar la competitividad regional.
Fuente: El Comercio