
Ecuador ha triplicado su capacidad para realizar operaciones de interdicción marítima mediante la cooperación en seguridad con Estados Unidos, según informó el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo. La estrategia busca fortalecer la vigilancia y el control en altamar.
La cooperación contempla el apoyo de dos buques de guerra estadounidenses equipados con drones para vigilancia aeromarítima y helicópteros para verificar situaciones detectadas. Posteriormente, unidades navales ecuatorianas pueden intervenir para interceptar embarcaciones consideradas sospechosas.
Esta cooperación también permitirá reforzar el seguimiento de las embarcaciones que operan en aguas internacionales y mejorar la capacidad de respuesta ante diferentes situaciones que puedan presentarse en altamar.
Fuente: Primicias