
La posible llegada de un nuevo evento de El Niño ha generado seguimiento permanente por parte de productores, exportadores y analistas económicos en Ecuador. Aunque aún existe incertidumbre sobre su intensidad y duración, el fenómeno podría impactar actividades estratégicas vinculadas a las exportaciones y a los recursos naturales, con efectos sobre el desempeño económico nacional.
Entre los sectores más expuestos figuran el camarón, el banano, el cacao, la pesca y el transporte. Las variaciones en la temperatura del océano y el aumento de las precipitaciones pueden alterar la productividad, favorecer la aparición de enfermedades en cultivos y modificar los patrones de captura, mientras que las lluvias intensas podrían afectar carreteras, puentes y corredores logísticos.
La evolución de las condiciones climáticas será determinante para la planificación de las cadenas de suministro y las operaciones de comercio exterior. Un evento de mayor intensidad podría incrementar los costos logísticos, afectar la conectividad con puertos y generar desafíos para el transporte marítimo y la continuidad de las exportaciones agrícolas, acuícolas y pesqueras del país.
Fuente: El Oriente
Esta noticia fue auspiciada por: FCAMAE
