
El sector exportador ecuatoriano registra una asimetría operativa al incrementar los volúmenes de carga contenerizada mientras experimenta una contracción en el retorno de divisas. Esta tendencia altera la planificación logística en los terminales portuarios, los cuales absorben un mayor flujo de toneladas sin un correlato de crecimiento financiero. Las líneas navieras y operadores de transporte multimodal adaptan sus capacidades operativas para movilizar un excedente de productos en un entorno de márgenes ajustados.
Los datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) detallan que entre enero y marzo de 2026 el volumen total transportado creció un 7%. No obstante, la facturación global de los envíos no petroleros no mineros retrocedió un 5% debido al debilitamiento generalizado de los precios internacionales. Este complejo escenario macroeconómico responde a la contracción registrada en la Unión Europea y Estados Unidos, mitigada únicamente por el dinamismo de China.
La proyección para el comercio exterior demanda una reestructuración de los costos internos de la cadena de suministro para sostener la competitividad frente a competidores regionales. La continuidad operativa de los eslabones logísticos se encuentra presionada por la necesidad de optimizar procesos aduaneros y portuarios que compensen la pérdida de rentabilidad global. A futuro, la sostenibilidad del sector dependerá de la estabilización de los mercados internacionales y de la eficiencia del transporte multimodal.
Fuente: El Expreso
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