En el excepcional verano con pocos turistas que vive Barcelona este año por el coronavirus, el sector, además de todo lo que ha perdido en los meses previos, echa de menos especialmente a un tipo de turismo: el de los cruceros. El precedente de los primeros meses de la pandemia, cuando varios de estos barcos aplicaron cuarentena en el mar ante la prohibición de entrar en ningún puerto, hace que las navieras no se planteen por ahora retomar las rutas.
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