
La reciente reforma al Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones (COPCI) busca resolver el colapso operativo en las terminales marítimas ecuatorianas por mercancías en abandono definitivo. La nueva normativa agiliza los procesos legales para desalojar de las bodegas alrededor de 12.000 contenedores acumulados durante los últimos años fiscales. Este ajuste legal representa un alivio directo para las áreas de almacenamiento de los puertos, las cuales operaban al límite de su capacidad física instalada.
El análisis de la medida señala que la acumulación de carga inmovilizada restaba dinamismo a los procesos de estiba y control aduanero dentro de las terminales nacionales. Con los cambios aprobados, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE) cuenta con herramientas ágiles para donar, subastar o destruir estos cargamentos de forma expedita. Los gremios portuarios destacan que la liberación de estos espacios físicos mejorará de manera inmediata los tiempos de respuesta para los transportistas multimodales.
La optimización de los patios de contenedores proyecta una reducción importante en las demoras que encarecen la logística interna de las importaciones y exportaciones. La continuidad del flujo comercial dependerá de la rapidez con la que las autoridades ejecuten los inventarios pendientes en cada muelle operativo. A futuro, este marco legal renovado se consolidará como un beneficio estratégico indispensable para sostener la competitividad de las terminales frente a los mercados de la región.
Fuente: El Universo