
La entrada de nuevas leyes marítimas en América Latina impulsa una modernización estructural del sector, fortaleciendo la seguridad jurídica y mejorando la competitividad regional. Estas reformas alinean las normas con estándares internacionales y brindan estabilidad a puertos, navieras y operadores logísticos.
Las actualizaciones en cabotaje y concesiones portuarias permiten mayor participación extranjera, promueven la competencia y fortalecen la gobernanza. Con ello, la región avanza hacia operaciones más eficientes, reducción de costos logísticos y nuevas inversiones en infraestructura marítima estratégica.
Desde el comercio exterior, la regulación más clara mejora la trazabilidad de la carga y agiliza las operaciones portuarias, beneficiando directamente a las exportaciones latinoamericanas.
Fuente: Mas Container