
La Armada del Ecuador reforzó su capacidad de defensa marítima con la incorporación de nuevas unidades navales que ya se encuentran operativas, cumpliendo misiones de vigilancia y protección en aguas jurisdiccionales.
Se trata de una lancha misilera y un buque de apoyo logístico, cuya puesta en operación fortalece la capacidad de respuesta de la institución frente a amenazas como el narcotráfico, la pesca ilegal y otras actividades ilícitas en el mar. Estas unidades permiten ampliar el alcance operativo, mejorar el patrullaje y optimizar el control de zonas estratégicas del territorio marítimo.
Este refuerzo se enmarca en una estrategia más amplia de fortalecimiento del componente aeronaval del país, orientada a garantizar la seguridad marítima, proteger las rutas del comercio exterior y asegurar la soberanía en la Zona Económica Exclusiva. En un contexto donde el crimen organizado utiliza cada vez más el mar como ruta, la presencia naval se vuelve un elemento clave para el control y la disuasión.
Fuente: El Universo