
La posible llegada del fenómeno de El Niño hacia finales de 2026, sumada al próximo vencimiento de la concesión de la Terminal Granelero Multipropósito (TGM) de Guayaquil, plantea un escenario de alta atención para la logística y el comercio exterior ecuatoriano. De acuerdo con un análisis citado por Citi, existe un 40% de probabilidad de que el evento climático alcance su mayor intensidad al cierre del año, con efectos que podrían extenderse hasta 2027.
El análisis advierte que El Niño podría afectar la producción agrícola, la infraestructura vial, los sistemas de transporte y las cadenas de abastecimiento, generando presiones sobre los costos de alimentos, energía e insumos productivos. En este contexto, la continuidad operativa de la TGM adquiere un carácter estratégico, ya que cualquier interrupción en la recepción, almacenamiento o despacho de carga granelera podría incrementar los costos logísticos y afectar el abastecimiento de productos esenciales.
Este escenario evidencia la importancia de fortalecer la resiliencia de la infraestructura marítima, portuaria y logística nacional frente a riesgos climáticos y operativos. Garantizar la continuidad de los servicios portuarios y una adecuada planificación de las transiciones operativas contribuirá a preservar la eficiencia de las cadenas de suministro, reducir posibles disrupciones en el movimiento de carga y respaldar la competitividad del comercio exterior ecuatoriano.
Fuente: PortuarioEcuador