
Ecuador atraviesa un momento crítico para el sector arrocero debido a la acumulación de excedentes y la llegada de una nueva cosecha. La falta de exportaciones hacia Colombia, principal destino del arroz ecuatoriano, ha generado una sobreoferta que mantiene bajo presión a pequeños y medianos productores, quienes enfrentan dificultades para vender su producción y cubrir costos operativos.
Aunque el Ministerio de Agricultura inició compras para contener la caída de precios, el volumen adquirido resulta limitado frente al tamaño del excedente acumulado y a la magnitud de la cosecha actual. Además, las piladoras y centros de almacenamiento ya muestran restricciones de capacidad, mientras el sector teme que el exceso de producción siga presionando el mercado en las próximas semanas.
La preocupación no solo gira en torno a los precios actuales, sino al impacto social y productivo que podría generarse si no se encuentran soluciones rápidas. Productores advierten que una crisis prolongada podría provocar abandono de cultivos y futuras reducciones de oferta, afectando la estabilidad alimentaria y la economía de miles de familias vinculadas a la cadena arrocera del país.
Fuente: El Comercio