
El conflicto en Medio Oriente, particularmente con Irán, está generando un fuerte impacto en la economía ecuatoriana debido al aumento sostenido de los precios del petróleo. La escalada en los costos internacionales de los combustibles ya se refleja en el mercado local, afectando directamente a consumidores y sectores productivos.
Aunque el alza del crudo puede representar mayores ingresos para el Estado, Ecuador enfrenta una limitación estructural: su dependencia de la importación de derivados. Esta situación obliga al país a adquirir combustibles a precios elevados, lo que incrementa la presión sobre el gasto público y pone a prueba el sistema de bandas que regula los precios internos.
En este contexto, la tensión en el Estrecho de Ormuz se convierte en un factor clave que influye en los mercados energéticos globales. La evolución del conflicto y las condiciones del comercio internacional de hidrocarburos serán determinantes para el comportamiento de los precios en Ecuador en los próximos meses.
Fuente: Diario Extra