
Maersk impulsa una transición energética al probar etanol como combustible marino alternativo. Este giro busca acelerar la descarbonización del transporte marítimo y reducir la dependencia tecnológica de China en el metanol verde.
El metanol dominó la ruta sostenible de Maersk, que desde 2021 incorporó buques dual-fuel para operarlo. Para 2025, la naviera proyecta 19 portacontenedores bajo este modelo, consolidando avances clave en eficiencia ambiental global.
Si el etanol demuestra viabilidad operativa, podría redirigir inversiones verdes e impulsar oportunidades para América Latina mediante nuevas cadenas energéticas, mayor producción sostenible y un rol estratégico en el futuro logístico internacional.
Fuente: Mas Container