
La Organización Marítima Internacional aprobó un nuevo conjunto de directrices provisionales destinadas a fortalecer la seguridad de los buques que operan con combustibles alternativos y tecnologías emergentes. La decisión fue adoptada por su Comité de Seguridad Marítima como parte del proceso de actualización del marco regulatorio internacional que acompaña la transición energética del transporte marítimo.
Las nuevas disposiciones establecen criterios técnicos para el diseño, construcción y operación segura de embarcaciones propulsadas por hidrógeno y amoníaco. Asimismo, la OMI aprobó lineamientos específicos para la capacitación de la gente de mar que trabaja a bordo de naves impulsadas por amoníaco, metanol y etanol, destacando la necesidad de desarrollar competencias especializadas para gestionar los riesgos asociados a estos combustibles.
Adicionalmente, el organismo aclaró la aplicación del principio de “un buque, un código” para embarcaciones gaseras que utilizan combustibles alternativos, definiendo criterios para la implementación de los códigos internacionales correspondientes. Estas medidas contribuirán a brindar mayor seguridad jurídica y operativa al sector, facilitando la adopción de energías más limpias y fortaleciendo la sostenibilidad del transporte marítimo y las cadenas logísticas globales.
Fuente: Portal Portuario