¿Cuáles son los desafíos para exportar pitahaya a China?

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En abril de 2023, Ecuador logró enviar su primer cargamento de pitahaya amarilla a China, de 7.745 kilogramos, tras casi 12 años desde que inició el proceso para ingresar a ese mercado con la ‘fruta de dragón’.

Desde entonces, hasta febrero de 2024, el país ha exportado 122 toneladas de pitahaya al gigante asiático, equivalentes a USD 870.312, según el Banco Central. La fruta exótica ha ingresado al gigante asiático con un arancel de importación de 20%.

Pero, con la entrada en vigencia del acuerdo comercia con China, desde el 1 de mayo, la pitahaya ecuatoriana está exenta del impuesto de importación. Según la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad), hay 66 productores de pitahaya y 33 centros de acopio registrados para exportar a China, en su mayoría del cantón Palora, en Morona Santiago, zona referente de producción de esta fruta.

Los centros de acopio son los que se encargan de la postcosecha, comercialización y exportación del producto. Pero algunos productores también cuentan con sus propios centros de acopio. Aunque este grupo de productores y centros de acopio están certificados para exportar al gigante asiático, solo una minoría lo está haciendo, porque muchos estaban a la espera de la entrada en vigencia del tratado comercial, para beneficiarse de la reducción arancelaria.

Protocolo fitosanitario

Para exportar a China, los productores y centros de acopio deben cumplir con lo establecido en el Protocolo de Requisitos Fitosanitarios para la Exportación de Pitahaya Ecuatoriana a China, desarrollado por Agrocalidad y la Administración de Aduanas de China.

El documento, que está vigente desde 2023, comprende lo siguiente:

– Registro de los productores y centros de acopio en Agrocalidad y la Administración de Aduanas de China.

-La implementación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) por parte de las fincas productoras, así como buenas condiciones sanitarias y control de plagas.

– Medidas de control de plagas especiales, con el respectivo monitoreo por parte de Agrocalidad.

– Procesamiento y embalaje de la fruta, bajo la supervisión de Agrocalidad.

– Inspección de presalida y cuarentena de la fruta por parte Agrocalidad, que deberá emitir el certificado fitosanitario.

– Inspección de entrada y cuarentena por parte de la Administración de Aduanas Chinas, que podrá tomar las medidas que considere necesarias en caso de detectar presencia de plagas.

Mercado exigente

Finca Procel, ubicada en Palora, Morona Santiago, fue parte del primer grupo de exportadores que envió pitahaya a China, en su variedad amarilla, característica del oriente ecuatoriano y la única que se exporta al país asiático.

La firma comenzó a exportar en 2008 y actualmente envía la fruta a unos 11 mercados, siendo Estados Unidos el principal destino de su producto. El país de Norteamérica es el primer mercado de la pitahaya ecuatoriana.

Sin embargo, los esfuerzos de Finca Procel para este 2024 están enfocados en crecer en China, dice Francisco Ortega, gerente comercial. Entre abril de 2023 y febrero de 2024, la empresa exportó a ese mercado 33 toneladas de pitahaya.

Como agroexportador de la fruta a China, Ortega explica que este mercado representa varios desafíos para los productores nacionales; uno de los más importantes es cumplir con la calidad que exige ese mercado.

«China, culturalmente, requiere una fruta que se vea estéticamente espléndida.

Por otro lado, hay que cumplir con los niveles adecuados de pesticidas; es casi un cultivo orgánico», dice Ortega. Para evitar que la lluvia moje la fruta y cause hongos, los productores la cubren con fundas. El vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), Xavier Rosero, coincide en la importancia de fortalecer la calidad.

«Hay que estandarizar en los productores el cumplimiento de requisitos fitosanitarios, de manera que puedan seguir manteniendo el mercado chino sin ningún tipo de observación en el ámbito sanitario», recalca.

Además, considera clave que los productores trabajen de manera asociativa para garantizar los altos volúmenes que exige un mercado como China. Finca Procel tiene 14 hectáreas cultivadas de pitahaya y es también centro de acopio de otros productores, que en conjunto suman 44 hectáreas.

Trabajar la confianza

El Gerente Comercial de Finca Procel recomienda a quienes deseen exportar a ese mercado participar en ferias internacionales para conectar con potenciales clientes.

Una vez que comienza el proceso de negociación, aconseja viajar a China para conocer al cliente, o que el cliente visite Ecuador, para que exista mayor confianza antes de exportar. «Mientras que se genera la relación comercial, no se debe enviar la fruta a consignación.

El producto debe ser pagado antes, al menos debe exigirse una carta de crédito de un banco en China, que avale el valor de la fruta», recalca Ortega. Los importadores chinos comenzaron pagando entre USD 5 y 6 por kilo de la fruta a los exportadores ecuatorianos.

Pero, actualmente, el precio se ha estabilizado entre USD 3 y 3,50, explica Ortega. Con la reducción del arancel a 0%, lo que bajará los costos para los importadores en China, Ortega espera un crecimiento exponencial de las exportaciones, pero cree que esto requiere de una fuerte campaña de mercadeo por parte de la oficina de Proecuador en China.

«Producción eficiente»

En 2023, el valor de las exportaciones totales de pitahaya fue de USD 171,74 millones, un crecimiento de 73% frente al valor alcanzado en 2022.

El cantón Palora, en Morona Santiago, concentra la mayor producción de pitahaya en Ecuador. Pero, el boom de la ‘fruta del dragón’ también ha traído un impacto ambiental al cantón.

De acuerdo con un informe del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), cerca de 248 hectáreas de bosque fueron taladas en Palora para el cultivo de pitahaya amarilla, entre 2019 y 2023. «En este cantón se ha documentado un aumento repentino de la transición de los bosques a zonas agropecuarias a partir del año 2019», señala el informe.

El gerente comercial de Finca Procel, Francisco Ortega, reconoce que el impacto ambiental es considerable. «Es una realidad que no se puede ocultar, por eso la importancia de mantener buenas prácticas agrícolas para que las hectáreas cultivadas sean eficientes y no haya la necesidad de sembrar más, sino rentabilizar lo que ya existe», recalca.

«Una hectarea de pitahaya puede dar hasta 25.000 kg. de fruta al año, pero mal cuidada solo llega a 11.000 kg, por eso la importancia de producir de manera eficiente», dice Ortega, quien considera que esto es un desafío importante para los pequeños productores, que son la mayoría en Palora.

Fuente: PRIMICIAS

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